Vinos Tierra del Huarpe

Tierra del HuarpeBodegas y Viñedos

 

Desde sus comienzos, Tierra del Huarpe, ha recibido distinciones por sus vinos, obteniendo, en el año 2010, Medalla de Oro Vino Varietal Malbec 7 Viñas, Medalla de Oro Vino Varietal Syrah Villa Tacú y Medalla de Plata Vino Varietal Syrah 7 Viñas. En el año 2011 obtuvo 5 premios: Medalla de Oro Vino Varietal Cabernet Sauvignon Villa Tacú, Medalla de Oro Vino Varietal Torrontés Villa Tacú, Medalla de Plata Vino Varietal Chardonnay Villa Tacú, Medalla de Plata Vino Varietal Torrontés 7 Viñas y Medallas de Plata Vino Varietal Chardonnay 7 Viñas.

 

Tierra del HuarpeBodegas y Viñedos

Villa Tacú fue la primer marca que se lanzó al mercado, la que permitió posicionarse en el mismo, con una línea de varietales refinados, suaves, agradables, jóvenes y fácil de tomar.

En el año 2008, de la más refinada selección de viñedos, destacando las características de los distintos terroirs, nace 7 Viñas, una línea de vinos frescos, jóvenes y frutados.

El Proceso de Elaboración de Vinos

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Clima y suelo son fundamentales para conseguir vinos de calidad, pero no menos importante es el proceso de vinificación.
Luego de una cuidadosa recolección, la uva sana es transportada hasta la bodega, poniendo especial cuidado en que el grano no se deteriore por una excesiva presión, provocando una fermentación prematura. La descarga de la uva se realiza sobre la "tolva de recepción", una especie de pirámide invertida que a modo de embudo, irá depositando la uva sobre un "sin fin" que la conducirá directamente a la “estrujadora”, previo análisis del fruto para determinar su estado sanitario y su contenido en azúcares y ácidos. La estrujadora presionará el grano lo justo para evitar que pepitas y raspones o escobajos (soporte estructural del racimo) se rompan y contaminen el mosto.
La vendimia resultante es trasladada por medio de la "bomba de impulsión de vendimia" hasta las prensas, sin entrar en contacto con el aire para impedir el inicio de la fermentación. Si se trata de un vino tinto, antes de proceder al prensado hay que despalillar la vendimia. A partir de aquí el proceso tomará distintos caminos bien se trate de tintos, blancos o rosados.

Elaboración Vino Blanco

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Tras el prensado tiene lugar la separación de mostos. La vendimia con el hollejo se traslada a la "prensa neumática" y se deja que el mosto vaya escurriendo lentamente por la fuerza de la gravedad o por una ligera presión. "Mosto de flor" es el primer mosto que se obtiene siendo el de más calidad, fino y ligero, aromático, suave y frutado.
Los mostos flor obtenidos de forma estática, es decir, por gravedad, deben ser adicionados con anhídrido sulfuroso con el fin de retrasar una fermentación que surgiría espontáneamente, debido al tiempo que deben permanecer escurriendo en contacto con el aire.
Al final sólo quedarán en la prensa los "orujos dulces o frescos". Esta materia lejos de ser un deshecho, tiene varios aprovechamientos, entre ellos como abono.
Antes de entrar en la fase de fermentación hay que proceder al "desborre" de los mostos, consistente en dejarlos reposar durante unas horas y a temperaturas inferiores a 10 ºC, a fin de que las partículas sólidas suspendidas en ellos se vayan depositando, por decantación, en el fondo del depósito.
La “fermentación” es el proceso mediante el cual los azúcares contenidos en el mosto se transforman en alcohol, principalmente, junto con otros compuestos orgánicos. Esta fermentación alcohólica se lleva a cabo mediante la incorporación al mosto de levaduras seleccionadas que van metabolizando los azúcares en alcohol y gas carbónico. La Bodega utiliza levaduras IMPORTADAS para dicho proceso.
Durante esta trasformación es imprescindible controlar, por un lado, la densidad, con el fin de determinar la cantidad de azúcar que va quedando en el mosto y, por otro y sobre todo, la temperatura ya que un exceso puede dar lugar a una parada de la fermentación por muerte de las levaduras.
El final de la fermentación se produce de forma espontánea cuando el contenido de azúcar en el mosto (azúcar residual) no sobrepasa los 4 ó 5 gramos por litro. De esta forma se habrá obtenido un vino seco.
La "fermentación en blanco", es decir sin contacto con los hollejos, propia de los mostos blancos, produce vinos ligeros y muy limpios. Ahora bien, en la actualidad se opta por una cierta maceración del mosto con los orujos, frenando la fermentación mediante tratamientos de frío. Este método dota al vino de más cuerpo, enriquece las sensaciones en boca, aumenta su potencia aromática, permite una mejor evolución en botella y le da una vida más larga.
Finalizada la fermentación se somete el vino a dos o tres “trasiegos” para eliminar los restos sólidos. Después se procede a la selección de calidades y a las correspondientes “blend” para lograr el resultado deseado.
Por último se hace una “clarificación” definitiva mediante sustancias que arrastren los posibles restos en suspensión que hayan conseguido escaparse de los trasiegos y se concluye con el “filtrado” antes del “embotellado”.

Elaboración Vino Rojo

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Se realiza a partir del mosto de uvas tintas fermentado junto con las partes sólidas de la uva (hollejo y pepitas). A diferencia con los blancos, la vendimia resultante del estrujado, debe pasar por el proceso de "despalillado", que consiste en separar el grano del raspón, con el fin de que durante la maceración necesaria para la toma de color, no se transmitan sabores herbáceos y amargos de esta parte leñosa del racimo.
En los vinos tintos se llevan a cabo dos fermentaciones: La primera, denominada “fermentación alcohólica”, debido a la gran actividad que desarrollan en esta etapa las levaduras seleccionadas, los azúcares se desdoblan en alcohol con desprendimiento de anhídrido carbónico al tiempo que las materias colorantes del hollejo se disuelven en el mosto. El gas carbónico resultante empuja hacia arriba los hollejos, formando una barrera natural llamada sombrero, que se debe ir remojando con el mosto para activar la extracción de color en una operación llamada remontado. Asimismo, el hollejo también debe de ser removido periódicamente. Una vez conseguido el color, se procede al “descube”, consistente en trasegar el líquido, separado ya de la materia sólida, a otro depósito en el que se realizará la segunda “fermentación denominada maloláctica”, que proporciona al vino finura y suavidad, al transformar un ácido fuerte como es el málico, en otro más suave y untuoso, el láctico.
Los restos sólidos sobrantes de la primera fermentación, son sometidos a fuertes prensados obteniéndose el llamado vino de prensa, muy rico en color y taninos, y que no debe mezclarse con el resto. Una vez terminadas las dos fermentaciones, el vino es sometido a diversos “trasiegos” y tratamientos de “clarificación” y “estabilización”, variables según su destino y tendientes a conservar la limpidez del producto embotellado.
Finalmente los vinos son seleccionados por calidades y embotellados inmediatamente, cuando salen al mercado como jóvenes, o pasan a permanecer en barricas de madera hasta completar los procesos de crianza según las características del vino.